viernes, 3 de mayo de 2019

Somos hermanos aunque seamos diferentes



“Somos hermanos aunque seamos diferentes”… Esta frase pronunciada por el papa Francisco antes de viajar a Abu Dabi sintetizó perfectamente el objetivo del viaje: un encuentro para hablar de convivencia y paz; pero también señala el rumbo a seguir por todas las tradiciones religiosas. Vivimos en un mundo donde tenemos que convivir y respetarnos desde la diversidad socio cultural, entendiendo que es el único camino para una paz mundial definitiva.
El viaje supuso un acontecimiento histórico de enorme importancia, cuyos frutos tal vez no veamos inmediatamente; pero sin duda aparecerán. De hecho, las imágenes ofrecidas por los distintos canales de televisión proporcionaron un testimonio muy elocuente de qué significa ser hermanos en este mundo de intereses contrapuestos y diversos. El mismo papa ya advirtió antes del viaje que “quiere ser un modelo de convivencia, de hermandad humana y de encuentro entre diferentes civilizaciones y culturas, donde muchos encuentran un lugar seguro para trabajar y vivir libremente, en el respeto de la diversidad” – que se sentía feliz por la ocasión que le brindaba el Señor para escribir “una nueva página de la historia de las relaciones entre las religiones, que confirma que somos hermanos, aunque seamos diferentes”.
Por supuesto la visita a Abu Dabi para asistir al encuentro interreligioso de la fraternidad humana, como así se denominó el evento, levantó controversias. Siempre que el papa realiza un acercamiento hacia los musulmanes, un sector de la Iglesia católica –minoritario, sí; pero poderoso- protesta airadamente bajo una serie de supuestos que podemos resumir en los siguientes puntos:
1º) El Islam no es una religión de amor y paz, sino de odio y violencia.
2º) El Dios del Islam es diferente al Dios del Cristianismo, puesto que los evangelios indican con claridad que “Dios es amor” y en el Corán no hay tal definición. Por tanto, el Dios islámico es un dios caprichoso, sanguinario y violento, y los seguidores de tal dios obran en consecuencia.
3º)  Los musulmanes siempre han odiado, perseguido y asesinado a los cristianos y judíos, y lo siguen haciendo actualmente en diferentes países, por ejemplo en Irak.
4º)  El terrorismo internacional es de corte islamista.
5º) Los musulmanes están invadiendo Europa gracias a la inmigración masiva, no respetan las leyes de los países de acogida, no se integran, se aprovechan de las ayudas públicas y con frecuencia desencadenan actos violentos.
6º) Los musulmanes no reconocen un líder musulmán único, ni existe una estructura piramidal como en la Iglesia católica. Por tanto, todos los intentos de diálogo interreligioso fracasarán, puesto que la firma de tal o cual documento compromete a la Iglesia; pero no a los musulmanes en su conjunto, que no tienen por qué verse representados por tal o cual erudito islámico.
Estos seis puntos sintetizan posiciones hostiles hacia una religión que practican más de dos mil millones de personas en el mundo, construyendo un perfil islamofóbico que se acentúa con eventos como las visitas a Abu Dabi o a Marruecos . Y que es además aireado por determinados intereses partidistas que tienen el discurso del odio como elemento dominante de su ideario político.
Las redes sociales no son ajenas a planteamientos radicales y fundamentalistas por parte de algunos llamados cristianos. Así, pude leer el siguiente comentario:
Su Santidad...¿Qué pasa con los cristianos perseguidos en los países de mayoría musulmana?
¿Qué pasa con los millones de cristianos, la mayoría católicos, que han dejado sus casa, sus bienes y sus negocios, buscando un refugio en cualquier país? Algunos son mi gente, mi familia y mi comunidad...
Es verdad que no todos los musulmanes son malos ni terroristas...no menos cierto que grupos musulmanes en el nombre de Allah, han matado y siguen matando a los cristianos en el Oriente...Son centenares de miles de cristianos, entre ellos centenares de sacerdotes y Obispos, han sido, mártires a manos de los musulmanes... 
¿Qué pasa con ellos? Nadie habla de ellos...
¿Qué dice el Imam?...¿Qué dice Su Santidad el Papa?

Este comentario es de lo más comedido, comparándolo con otros que insultan, denigran y amenazan al papa con castigos eternos, infierno y toda clase de maldades. Increíblemente, los insultos vienen desde sectores cristianos, y digo que es increíble porque dichos comentarios son lo  más opuesto al mensaje evangélico.
En verdad el papa está desplegando una ingente actividad fomentando el diálogo cristiano musulmán siguiendo el mensaje de Jesús, quien no establecía diferencias entre los hombres por cuestiones religiosas o ideológicas, diálogo que ya existía en el pasado, no hay más que estudiar la vida de Francisco de Asís o de Carlos de Foucauld, entre otros...,  diálogo  impulsado desde el Concilio Vaticano II y la posterior creación del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, creado por Juan Pablo II en 1988.
 No menos cierto es que este mismo papa condena y sufre cuando se produce una agresión contra comunidades cristianas.  Aun así, se le echa en cara  que no dijera una palabra sobre la libertad religiosa, y que no tuviera algún gesto hacia los cristianos perseguidos y exiliados. Para estos críticos está muy bien hablar de ayuda humanitaria, respetar los acuerdos de tregua en Yemen, etc., pero según ellos, todo lo que tenía que contar no lo ha contado.
También se le critica que ha hecho un llamamiento a los cristianos para que no busquen contienda con los musulmanes, ignorando tal vez que la inmensa mayoría de los cristianos son pacíficos en general y que muchos cristianos de oriente medio no tienen ningún tipo de libertad de conciencia. En fin, las críticas son fuertes y supongo que arreciaron aún más cuando el papa Francisco visitó Marruecos en marzo, país que goza de un islam moderno y respetuoso con las demás tradiciones religiosas.
¿Están fundamentadas dichas críticas? Pienso que no. Los viajes papales suelen tener una componente religiosa y otra política cuyos frutos se recogen al cabo de un tiempo. Aquí se ha conseguido conjugar ambos aspectos para mejorar las relaciones interreligiosas entre las dos grandes religiones del mundo y refuerza el transitar por un camino de esperanza en un mundo mejor, aunque presente un empedrado lleno de obstáculos. De ahí que el encuentro de Abu Dabi haya sido calificado como histórico, al igual que la visita realizada a Marruecos, invitado por el rey Mohammed VI, donde tuvieron lugar varios actos de gran importancia, como comenté en este blog
No fueron aquellos los marcos apropiados para reivindicar determinadas acciones, sino un lugar para establecer lazos de hermandad entre cristianos y musulmanes, construyendo un futuro de tolerancia, respeto y paz.
El papa ha resaltado algunas ideas habituales en los encuentros interrelegiosos:
- Todos tenemos la misma dignidad.
- Nadie es amo o esclavo.
- Hay que fomentar la paz. En este caso, la desmilitarización del corazón del hombre, en referencia al conflicto del Yemen.
- Ha condenado toda forma de violencia y usar el nombre de Dios para justificar actos violentos.
Pero contextualizemos y revisemos algunos de los aspectos de los Emiratos Arabes relativos a la religión que recoge el informe sobre libertad religiosa elaborado por “Ayuda a la Iglesia Necesitada”:
- Apostatar del islam está castigado con la muerte. Sin embargo ningún juez ha procesado a nadie por este delito.
- Existen sanciones para los no musulmanes que testimonien su fe a los musulmanes. Si se descubre a un extranjero “proselitista” será expulsado.
- Las mujeres musulmanas sólo pueden casarse con varones musulmanes, y la esposa no musulmana de un varón musulmán no puede acceder a la nacionalidad emiratí. La patria potestad será en caso de matrimonio mixto del padre musulmán.
- El Gobierno sigue proporcionando terrenos para construir iglesias cristianas y templos de otras confesiones, así como cementerios no islámicos.
- En noviembre de 2016, las autoridades celebraron una conferencia para debatir la forma de fomentar la tolerancia y el entendimiento. Entre los invitados estaban Justin Welby, arzobispo de Canterbury, Ahmed al Tayib (el gran imán de Al Azhar) y el presidente del Consejo Musulmán de Ancianos de los Emiratos Árabes Unidos. Se decidió crear una unión de jóvenes de distintas culturas y nacionalidades con el fin de mejorar y fomentar la tolerancia.
- En junio de 2017, el príncipe heredero de Abu Dabi y subcomandante supremo de las Fuerzas Armadas de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed al Nahyan, ordenó cambiar el nombre de la mezquita Jeque Mohamed bin Zayed por el de María, Madre de Jesús. Se tomó esta decisión con el fin de “consolidar los vínculos de humanidad entre los seguidores de distintas religiones”.
- En diciembre de 2017, el primer ministro de la Unión y emir de Dubái, el jeque Mohamed bin Rashid al Maktum declaró que el puente peatonal recientemente construido sobre el canal de Dubái recibiría el nombre de Puente de la Tolerancia. Anteriormente, había publicado un tuit que decía: “El amor y la tolerancia son puentes de comunicación y un lenguaje universal que unen a hombres de distintos idiomas, religiones y culturas”. Añadió que “son las bases de los Emiratos”.
- Entre el 11 y el 13 de diciembre de 2017, se celebró en Abu Dabi el Foro para la Promoción de la Paz en las Sociedades Musulmanas. Organizado por el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Abdulá bin Zayed al Nahyan, el tema de esta cuarta edición del Foro fue ‘La paz global y el miedo al islam: contrarrestar la expansión del extremismo’. El vicesecretario general y asesor especial sobre la Prevención del Genocidio de las Naciones Unidas, Adama Dieng, anunció un acuerdo de cooperación conjunta entre las Naciones Unidas y el Foro. Esta cooperación consiste en la organización de diez talleres de investigación para fomentar la formación religiosa en el mundo islámico.
Pero lo más importante es el histórico documento firmado por el Santo Padre Francisco y por Al-Azhar al-Sharif en nombre los musulmanes. Ciertamente, este señor no puede representar a todos los musulmanes del mundo, por la sencilla razón de que no existe algo así como un representante único del Islam; pero es importante señalar el paso que se ha dado en este sentido, que no es otro que el de ir construyendo –desde el propio seno del Islam- una estructura teológica y representativa que aglutine a todos los creyentes musulmanes, algo difícil, dadas las diferencias y divisiones históricas dentro del propio Islam, prácticamente desde su nacimiento; pero no imposible de conseguir, y más en un mundo globalizado como el actual

El encuentro de Abu Dabi contribuyó a estrechar las relaciones entre cristianos y musulmanes, firmando un documento esencial para el futuro del diálogo cristiano musulmán, donde se recogen aspectos comunes de ambas religiones. El documento, entre otros puntos, señala:

·            Que la familia es esencial, como núcleo fundamental de la sociedad y de la humanidad, para engendrar hijos, criarlos, educarlos, ofrecerles una moral sólida y la protección familiar. Atacar la institución familiar, despreciándola o dudando de la importancia de su rol, representa uno de los males más peligrosos de nuestra época.
·            La importancia de reavivar el sentido religioso y la necesidad de reanimarlo en los corazones de las nuevas generaciones, a través de la educación sana y la adhesión a los valores morales y a las enseñanzas religiosas adecuadas, para que se afronten las tendencias individualistas, egoístas, conflictivas, el radicalismo y el extremismo ciego en todas sus formas y manifestaciones.
·            Que el primer y más importante objetivo de las religiones es el de creer en Dios, honrarlo y llamar a todos los hombres a creer que este universo depende de un Dios que lo gobierna, es el Creador que nos ha plasmado con su sabiduría divina y nos ha concedido el don de la vida para conservarlo. Un don que nadie tiene el derecho de quitar, amenazar o manipular a su antojo, al contrario, todos deben proteger el don de la vida desde su inicio hasta su muerte natural. Por eso, condenamos todas las prácticas que amenazan la vida como los genocidios, los actos terroristas, las migraciones forzosas, el tráfico de órganos humanos, el aborto y la eutanasia, y las políticas que sostienen todo esto.
·            Que las religiones no incitan nunca a la guerra y no instan a sentimientos de odio, hostilidad, extremismo, ni invitan a la violencia o al derramamiento de sangre. Estas desgracias son fruto de la desviación de las enseñanzas religiosas, del uso político de las religiones y también de las interpretaciones de grupos religiosos que han abusado —en algunas fases de la historia— de la influencia del sentimiento religioso en los corazones de los hombres para llevarlos a realizar algo que no tiene nada que ver con la verdad de la religión, para alcanzar fines políticos y económicos mundanos y miopes.
·            La fuerte convicción de que las enseñanzas verdaderas de las religiones invitan a permanecer anclados en los valores de la paz; a sostener los valores del conocimiento recíproco, de la fraternidad humana y de la convivencia común; a restablecer la sabiduría, la justicia y la caridad y a despertar el sentido de la religiosidad entre los jóvenes, para defender a las nuevas generaciones del dominio del pensamiento materialista, del peligro de las políticas de la codicia de la ganancia insaciable y de la indiferencia, basadas en la ley de la fuerza y no en la fuerza de la ley.
·            La libertad es un derecho de toda persona: todos disfrutan de la libertad de credo, de pensamiento, de expresión y de acción. El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos. Esta Sabiduría Divina es la fuente de la que proviene el derecho a la libertad de credo y a la libertad de ser diferente. Por esto se condena el hecho de que se obligue a la gente a adherir a una religión o cultura determinada, como también de que se imponga un estilo de civilización que los demás no aceptan.
·            La justicia basada en la misericordia es el camino para lograr una vida digna a la que todo ser humano tiene derecho.
·            El diálogo entre los creyentes
·            La protección de lugares de culto —templos, iglesias y mezquitas— es un deber garantizado por las religiones, los valores humanos, las leyes y las convenciones internacionales.
·            El terrorismo execrable que amenaza la seguridad de las personas, tanto en Oriente como en Occidente, tanto en el Norte como en el Sur, propagando el pánico, el terror y el pesimismo no es a causa de la religión —aun cuando los terroristas la utilizan—, sino de las interpretaciones equivocadas de los textos religiosos, políticas de hambre, pobreza, injusticia, opresión, arrogancia; por esto es necesario interrumpir el apoyo a los movimientos terroristas a través del suministro de dinero, armas, planes o justificaciones y también la cobertura de los medios, y considerar esto como crímenes internacionales que amenazan la seguridad y la paz mundiales. Tal terrorismo debe ser condenado en todas sus formas y manifestaciones.
·            La relación entre Occidente y Oriente es una necesidad mutua indiscutible, que no puede ser sustituida ni descuidada, de modo que ambos puedan enriquecerse mutuamente a través del intercambio y el diálogo de las culturas.
·            Es una necesidad indispensable reconocer el derecho de las mujeres a la educación, al trabajo y al ejercicio de sus derechos políticos. Además, se debe trabajar para liberarla de presiones históricas y sociales contrarias a los principios de la propia fe y dignidad. También es necesario protegerla de la explotación sexual y tratarla como una mercancía o un medio de placer o ganancia económica. Por esta razón, deben detenerse todas las prácticas inhumanas y las costumbres vulgares que humillan la dignidad de las mujeres y trabajar para cambiar las leyes que impiden a las mujeres disfrutar plenamente de sus derechos.
·            La protección de los derechos fundamentales de los niños a crecer en un entorno familiar, a la alimentación, a la educación y al cuidado es un deber de la familia y de la sociedad. Estos derechos deben garantizarse y protegerse para que no falten ni se nieguen a ningún niño en ninguna parte del mundo. Debe ser condenada cualquier práctica que viole la dignidad de los niños o sus derechos. También es importante estar alerta contra los peligros a los que están expuestos — especialmente en el ámbito digital—, y considerar como delito el tráfico de su inocencia y cualquier violación de su infancia.
·            La protección de los derechos de los ancianos, de los débiles, los discapacitados y los oprimidos es una necesidad religiosa y social que debe garantizarse y protegerse a través de legislaciones rigurosas y la aplicación de las convenciones internacionales al respecto.

En este mundo sofisticado en el que vivimos, con tantas heridas abiertas en numerosos frentes, donde millones de personas sufren todo tipo de penalidades, injusticias y vulneración de sus derechos humanos, se hace necesario y urgente el testimonio de los creyentes, el diálogo fecundo y la unión de cristianos, musulmanes y creyentes de otras religiones.

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