viernes, 31 de mayo de 2019

Reflexión impermanente


No parece que las cosas vayan a cambiar. No en el mundo actual. Al decir que no cambiarán las cosas quiero decir que, en realidad, están en constante cambio; pero este hallazgo no es mío. La impermanencia es concepto hindú y taoísta. Sin embargo, los eventos que se suceden en los ámbitos económico y político siguen una cadencia repetitiva espantosa: períodos de paz y de guerra, crisis y bonanza, ignorancia y conocimiento… Es una repetición cósmica. El cosmos como productor de dualismos ininterrumpidos. ¿Cómo eliminar aquello que impregna la propia evolución? Se me escapa. Tal vez la única solución sea una inteligente conjunción de espiritualidad y ciencia. Pero aquí la clave está en el amor y, por lo visto, parece que escasea.
Arrastramos viejos problemas, situaciones lacerantes, violencia extrema, una amalgama de circunstancias que ya son familiares y cotidianas. ¡Qué espanto! Estamos instalados en la comodidad de la rutina, sea cual sea.
Quiero pensar que no será así siempre. Camino con la esperanza de un cambio definitivo, no la repetición aludida. Veo reflejos de una nueva civilización en la gente joven que nos iluminan con sus ideas y propuestas. Existe voluntad de hacer las cosas de otra manera. Soy optimista.

jueves, 30 de mayo de 2019

¿Estamos locos?


El otro día estaba viendo el telediario y me llamaron la atención dos noticias. Por una parte hablaron de cierta terapia para eliminar la metástasis en procesos oncológicos, problema que afecta a millones de personas en el mundo; por otra, algo relacionado con el proceso independentista en Cataluña, el cual está originando sufrimiento, incertidumbre y malestar en gran parte de la población catalana y española en general.
Ambos temas parecen no tener nada que ver entre sí­; sin embargo, están relacionados. En efecto, toda situación estresante puede provocar angustia, ansiedad y ser causa de patologías fí­sicas y mentales de diferente consideración, entre ellas el cáncer; pero también algunas enfermedades mentales.
Al hilo de estas noticias pensaba yo en mi propia experiencia como enfermo. En efecto, en el año 2000 me fue diagnosticado un cuadro ansioso depresivo muy grave después de sufrir una situación tormentosa personal y profesional que me llevó al intento de suicidio en diversas ocasiones. No tuve éxito en tal empeño y me alegro por ello; pero la enfermedad me dejó “para el arrastre” , como suele decirse vulgarmente. Aconteció que me tocó en suerte un psiquiatra de gran valía y que, con la ayuda de la psicoterapia y, por supuesto, del entorno familiar y de unos cuantos amigos auténticos, pude afrontar la enfermedad y superarla, en un proceso largo, doloroso y con recaídas. No digo que la venciera pues estas enfermedades como tantas otras, no se vencen, al menos de forma absoluta. Ganamos batallas y tenemos que mantener la guardia alta, hay remisiones; pero pueden volver a atacar en cualquier momento.
Ese hecho, unido al trabajo que he desarrollado bastantes años en entornos caracterizados por un grado de violencia elevado, me proporcionan cierta perspectiva que deseo compartir.
Los parámetros que se manejan en psiquiatrí­a, tales como la ansiedad, la depresión, la personalidad, la inteligencia, etc., no son tan fáciles de evaluar como otros parámetros médicos que se utilizan en la medicina clínica, como los niveles de glucosa, colesterol, hormonas tiroideas o hemoglobina, por ejemplo. Hay que reconocer que la psiquiatrí­a es la menos cientí­fica de la medicina y, a su vez, la ciencia médica es la menos científica de las ciencias. No podemos olvidar que hay mucho de arte y humanismo en estas especialidades. Esta situación hace que sea difícil realizar diagnósticos precisos, los cuales suelen llevar cierto tiempo.
Desde el exterior, en el ámbito general de la ciudadaní­a, los enfermos mentales han sido vistos casi siempre como personas peligrosas cuyos trastornos, antes englobados simplemente bajo el epí­teto de ´locura`, se caracterizan por extravagancias, comportamientos raros, gente ante la que hay que estar precavidos, indignos de confianza y todo lo que se pueda imaginar uno. Por fortuna este criterio está cambiando; pero aún existen recelos entre buena parte de la población. En definitiva, lo diferente siempre provoca inquietud. Yo mismo he sufrido esta humillación.
En cualquier caso, lo importante es que cada vez sabemos más sobre las enfermedades mentales y los tratamientos han ganado en eficacia, aunque queda un largo camino por recorrer.
A mí me interesa en concreto saber cómo la sociedad y la cultura influyen en la génesis y desarrollo de la patología mental. No hay más que ver las tensiones polí­ticas, la presión grupal a la que todos estamos sometidos, la incertidumbre económica, las amenazas tales como enfermedad, desastres naturales y un largo etcétera. Lo social tiene su propia construcción que puede desembocar en productos patológicos o susceptibles de generar enfermedad.
En igual medida, el paciente enfermo mental tienen su influencia en la sociedad, sobre todo si no están diagnosticados. Políticos, empresarios y profesionales impulsivos, psicópatas, sociópatas, ludópatas y un enorme elenco de categorías psiquiátricas, tienen un impacto importante en la “salud poblacional” , sus modos de funcionar, esquemas de trabajo, conducta social, etc.
Pude ser testigo de estas variables en tierras del Sahara, donde una situación enquistada desde hace décadas, posterior a la guerra, ha derivado en una sociedad insegura que arrastra un alto nivel de incertidumbre y malestar, lo que redunda, a su vez, en sujetos con graves alteraciones de su comportamiento, enfermedad mental y trastornos de personalidad, con el agravante de que rara vez son diagnosticados. Una sociedad así es una sociedad muerta, sin futuro, sin capacidad de progresar y de crear entornos saludable.
Seguiremos hablando de estos temas.



Hacia el desierto


El paisaje es ocre, inmenso, penetrante, capaz de producir una borrachera de espejismos en el viajero.
De vez en cuando descubro rebaños de cabras rompiendo la monotonía e imagino el gran desierto
en todo su esplendor.
En el horizonte adivino un pueblo erguido no sé cómo en medio de ningún sitio.
¿De qué vivirá su población? ¿Quién puede vivir así?
Lejos se recorta el minarete de la mezquita. También es ocre y casi podría asegurar que el imán tiene la barba del mismo color.
Todo es ocre  y, por tanto, todo es invisible hasta que, de repente, sin avisar, el arbolado me abofetea y recobro el gusto por el color verde. ¿He dicho verde? Me parece que doy demasiada importancia
a los colores y no debo perder la perspectiva, ni los colores que son, a la postre, una ilusión producida por el movimiento.
Ahora vuelvo a mirar y veo un ocre teñido de verde, un ocre que no es ocre, un verde que no es verde, una gama de colores que se suceden en la fugacidad del tiempo y luego, al dejar de verlos, ¿qué serán?, ¿cómo los percibirá otro viajero? Cierro los ojos e imagino un cuerpo lleno de colores
que se confunden con el entorno.
Soy de colores, y soy transparente, y soy invisible cuando no pienso y deposito mi alma en el regazo de la Divinidad.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Horeb Ekumene, revista sobre diálogo interreligioso


Ya está en línea el número de junio de la revista Horeb Ekumene, publicación dedicada al diálogo ecuménico, interreligioso y ciencia & religión.
Se puede acceder aquí.

martes, 28 de mayo de 2019

Nuevo Orden Mundial

La ONU no ha evitado guerras, ni masacres, ni violaciones de los derechos humanos, ni tan siquiera sus famosas “misiones de paz” y los “cascos azules” han cumplido fielmente su trabajo, acusados incluso de prácticas corruptas, cuando no abusos hacia las poblaciones locales, enriquecimiento mediante negocios encubiertos y contrabando de sustancias ilegales, y otras prácticas delictivas.
En fin, pienso que la ONU tendría que desaparecer en su configuración actual. Miles de funcionarios viviendo muy bien y no haciendo nada requiere de medidas contundentes. Por otra parte, están sus proclamas y programas, algunos totalmente contradictorios y ejecutados por diferentes agencias de la ONU.
Sobre este tema hablamos en "La noche de los gatos"...


lunes, 27 de mayo de 2019

Naturaleza maltratada


Durante toda mi vida he trabajado activamente por la conservación de la naturaleza. A los 17 años ingresé en la Asociación para la Defensa de la Naturaleza, filial española de WWF. Y pocos meses después organicé en Valladolid un grupo de socios juveniles que empezamos a hacer nuestros pinitos en materia de conservación. La primera actividad fue una recogida de basura en “El Pinar de Antequera”, espacio verde de pino piñonero a siete kilómetros escasos de la ciudad. Allí convocamos a chavales de diferentes colegios y fue un éxito. Ofrecimos charlas, recogimos cientos de kilos de basura y pasamos un día de convivencia.
Desde entonces, he realizado numerosas actividades en defensa de la naturaleza, junto con otras personas comprometidas y en diversos foros, instituciones, asociaciones, etc.
Después de 40 años de dedicación a la causa medioambiental observo con preocupación que seguimos casi igual, en cuanto a mentalidad se refiere. La gente -no digo todos, pero sí mucha gente- sigue tirando basura, sigue sin respetar la naturaleza, sigue haciendo caso omiso de las recomendaciones sobre conservación ambiental, sigue pensando que la naturaleza es un medio ilimitado que siempre tendremos a nuestra disposición.
Se potencian acciones educativas, la llamada “educación ambiental”, se legisla y se crean mecanismos de conservación; pero todo es como un espejismo. Cada vez hay más deterioro de los ecosistemas, más destrucción gratuita de espacios naturales, más urbanización y carreteras, vías férreas, etc. Se puede argumentar que es el precio del progreso. Es cierto, la humanidad progresa, más ciudades, más industrias, más turismo invasor, más de todo; pero el precio es demasiado alto y el deterioro de numerosos sistemas biológicos es irreversible. Incluso se forman “ecosistemas artificiales” por la acumulación del plástico en los océanos. Los pesticidas utilizados en agricultura se han extendido por todo el mundo. Todos los ingerimos de una u otra forma. Los incendios forestales carbonizan bosques centenarios que son repoblados por especies arbóreas de crecimiento rápido y fácil explotación. La sobreexplotación de la pesca está diezmando las poblaciones de peces de todas las especies y destruyendo los fondos marinos. Cada día se extinguen decenas de especies animales y vegetales, muchas de ellas sin catalogar ni describir. Y un largo rosario de destrucción.
¿Somos tan obtusos para no darnos cuenta del daño que hacemos? ¿No nos damos cuenta de que la alteración de la naturaleza conlleva el empeoramiento de nuestra salud y la aparición de nuevas enfermedades que se propagan con rapidez?
Parece ser que solo nos interesa el negocio, el dinero, el crecimiento sin más.
Alea jacta est.

domingo, 26 de mayo de 2019

Vivo en la riqueza

En lo tocante al dinero siempre me he movido en la escasez. No somos muy amigos el dinero y yo, y nunca me ha dado por acumularlo, será porque me tomé en serio aquello del compartir. 
En este audio de "La noche de los gatos" hago un comentario muy personal sobre mi vida y mi ´riqueza`...


Galayos, en Gredos


Estos días de fin de semana corresponde acercarse a la montaña, mi afición favorita. Puedo sacrificar todo lo demás, lecturas incluidas, música clásica,  música en general, ópera, cine, teatro, visitas a museos, bares y paseos urbanos,... pero no la montaña, las montañas, cada día con más turistas, con más dificultad para encontrar espacios de soledad y tranquilidad. La montaña para mí es espiritualidad, religión, investigación, ciencia, contemplación... amor. Es mi amor de niño y de adulto...
A los trece años ya subía montañas, con gente mayor que yo, naturalmente. Me hubiera gustado ser montañero profesional; pero mis capacidades físicas eran limitadas, ahora más, con cerca de sesenta años de edad. No fui alpinista, una lástima. No visité los Himalayas ni pude ascender al mítico Everest. En estos días suben turistas adinerados y aquello se ha convertido en una romería, aunque pudiera no iría. Tampoco pude visitar otras cadenas montañosas igualmente interesantes. Pero me pateé los Andes en el Perú y  el Atlas en Marruecos. Aun así, mi experiencia montañera fundamental se reduce a las formaciones geológicas de España, que también tienen su importancia y su riesgo.
Gredos es la sierra que mejor conozco, tal vez con Picos de Europa, entre León y Asturias, y Fuentes Carrionas, en el norte de Palencia. Los Pirineos de pasada. La sierra Ibérica y alguna elevación más.

sábado, 25 de mayo de 2019

Normalidad ecológica y psicológica


En este nuevo episodio de "La noche de los gatos" hablo de la normalización en el ámbito de la crisis ecológica y de los comportamientos humanos.
Hay hecho significativos fundamentales y muy graves a los que la mayoría de la población no les da importancia.

Pensamiento discursivo y poético

Stéphanie Deveaux


“Entre el pensamiento discursivo y el pensamiento poético ¿cuál va más lejos? Y de esta noche original donde tantean dos ciegos de nacimiento, uno equipado de la utillería científica, el otro asistido sólo por las fulguraciones de la intuición ¿cuál regresa más temprano, y más cargado de breve fosforescencia? No importa la respuesta. El misterio es común. Y la gran aventura del espíritu poético no le va a la zaga a las aperturas dramáticas de la ciencia moderna.”

(Fragmento del discurso «Poesia y ciencia» que Saint-John Perse pronunció al recibir el premio Nobel).

Salamanca, economía, eutrofización y una hamburguesa vegetal

Conjunto catedralicio de Salamanca, con el río Tormes en primer término.

Estar en Salamanca y pasear por sus calles es todo un lujo. Como dije en la postal de ayer, he venido a la "ciudad del Tormes", una de ´mis` ciudades. La verdad es que me quedaría aquí siempre. Tomo prestadas las palabras de Cervantes; "Salamanca, que enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado". (El Licenciado Vidriera).
En Salamanca cabe todo: arte, cultura, gastronomía, un casco histórico espectacular, buen ambiente...
Llego a la ciudad y la plaza bulle, como siempre. Es contagiosa esa alegría urbana y la plaza mayor te atrapa nada más llegar. He estado millones de veces en ella, en sus cafeterías, pisando el empedrado, de mañana, de tarde, de noche... esa plaza es mágica.
El paseo matinal lo hago con mi hijo, ya acabando un máster que ha hecho muy a su pesar después de estudiar matemáticas. Digo muy a su pesar porque los estudios de postgrado en España, salvando excepciones, no sirven para gran cosa.  La mayoría de ellos son impartidos por los mismos profesores de las asignaturas cursadas durante la carrera. Hay poca conexión real con el mundo laboral, las prácticas constituyen un auténtico abuso y no se aprende prácticamente nada. En suma, son una vergüenza.

viernes, 24 de mayo de 2019

El sistema democrático occidental en los países árabes


Que se lo digan a los egipcios, tunecinos y libios, por ejemplo. Nuestro sistema democrático, imperfecto, como todos los sistemas políticos, es adecuado para países occidentales que han prosperado sobre la base de una crítica política continuada a lo largo de la historia y con unas bases sociales diferentes. No así en aquellos países islámicos, los cuales se han construido históricamente sobre la ley islámica o sharía. 
Las fallidas "primaveras árabes" impulsadas por USA y aliados no contribuyeron a la extensión de la democracia y sí a la destrucción de la convivencia -precaria y con abusos de sus dirigentes en algunos casos, es cierto- la emergencia de una violencia incontrolada y, como en el caso de Libia, Irak y Siria, a la guerra abierta. Además, siempre queda abierta la cuestión de quiénes somos nosotros, países ricos del mundo occidental, para intervenir en los asuntos internos de otros países. Es un tema espinoso y controvertido. La intervención en otros países ha sido casi siempre desastrosa y suele implicar un elevado coste en vidas humanas, casualmente entre la población más desfavorecida y pobre.
Por otra parte, muchos ciudadanos de países musulmanes no desean una democracia al estilo occidental. La ven como un sistema político perverso que les aleja de sus tradiciones y creencias religiosas. Prefieren líderes capaces de dirigir el país con firmeza. Esto, que a nosotros, ciudadanos del mundo libre, como les gusta decir a muchos políticos, nos parece casi una barbaridad, resulta de lo más normal en gran parte del mundo musulmán. 
Marruecos, por ejemplo, es un país de tradiciones muy arraigadas y conservador en lo moral, lo cual no le ha impedido realizar reformas importantes que lo convierten en el más abierto a la democracia del conjunto de países islámicos. No en vano se está tomando como modelo a seguir. El rey Mohammed VI ha sabido equilibrar el respeto por el islam junto con la apertura a la modernidad, en un proceso lento y seguro de transformación social. Creo que es el camino adecuado. 

De hospitales y ciudades



Estos últimos días en Valladolid los estoy pasando metido casi a diario en el hospital, con un tío muy mayor que tiene todo tipo de patologías. Normal, con noventa y tantos años la patología por excelencia es seguir vivo; pero como él aún se preocupa por las cosas del mundo y tiene una curiosidad juvenil contagiosa, pues ahí sigue, arrastrando distintas enfermedades más o menos compensadas y controladas. Pero la visita a diferentes servicios del hospital se ha convertido en una rutina.
Yo voy con él sabiendo que tal vez sean pocos los días que pueda disfrutar de su compañía. Hablamos, habla más bien, y me hace su análisis sabio sobre la realidad de España y del mundo mundial, como diría el otro. No necesita acudir a tratadistas, politólogos, filósofos y demás ´expertos`. Como tantos hombres y mujeres, la experiencia acumulada durante nueve décadas largas de vida lo convierte en sabio, a su manera; pero sabio al fin y al cabo.
A mí me vienen muy bien esas conversaciones, aprendo, comparo, veo otras perspectivas y me reafirmo en las ideas que he ido fraguando durante mi vida, ya casi con seis décadas a mis espaldas.
Hoy descanso de hospital y me acerco a Salamanca, mi otra ciudad. Soy salmantino vallisoletano. En la primera nací accidentalmente, de viaje, cosas de mis padres, en la segunda me crié y viví durante muchos años. Valladolid me gusta por sus amplias avenidas y la tranquilidad que se respira. Salamanca por el ambiente juvenil y bullanguero, y por su  casco histórico absolutamente espectacular. A su manera, son dos ciudades complementarias, no podría decantarme por una u otra, aunque si tuviera que elegir dónde disfrutar de una agradable velada, diría que en la plaza mayor salmantina.
Durante nuestra vida solemos acumular experiencias urbanas, no necesariamente de la misma ciudad. Dos de mis hermanas, por ejemplo, siempre han vivido en Valladolid, no disponen de otras experiencias más que la visita ocasional y turística a tal o cual lugar, ciudad, pueblo,... eso no deja poso.
Yo me considero salmantino, y vallisoletano; pero también soy de Boston, en USA, y de Vilnius, en Lituania. Y, por supuesto, de Dajla, en el Sahara. En todas esas ciudades he vivido, he sufrido, he amado, he tenido vivencias inolvidables. Constituyen parte de mi patrimonio personal e intransferible. Sé que cuando muera morirá conmigo y me llevaré a la tumba ese acervo vital. O quizá escriba una autobiografía. No sé.

¿Políticos honrados?

Mis amigos y conocidos saben que detesto la política. Entiendo que es necesaria y los políticos un mal que no nos queda más remedio que aguantar; pero en el caso concreto de España, cada día soy más escéptico respecto a todo ese abanico de políticos y agregados que no dignifican la función pública sino que la convierten en cortijo para sus intereses personales y de partido.
Ya tengo dicho que yo voto en blanco. Ninguno me convence, todos mienten y manipulan.
Pues de ello hablo en uno de mis últimos episodios de "La noche de los gatos".

jueves, 23 de mayo de 2019

Foro científico sobre migraciones


Uno de los aciertos de la Organización de las Naciones Unidas fue establecer la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, en septiembre de 2015. Este documento constituyó un plan de trabajo muy ambicioso donde se fijaron 17 objetivos y 169 metas, todas ellas encomiables y algunas de muy difícil consecución; pero por lo menos el camino está fijado. El documento reconocía la contribución de la migración humana al desarrollo social internacional, insistiendo en facilitar la movilidad de personas de forma ordenada, segura, regular y responsable. A la vista de los flujos migratorios desde 2015, es fácil comprobar que estamos lejos de llegar a gestionar una migración con esas características. Las razones de ello son numerosas, transversales y con muchos matices difíciles de controlar. En este programa de "La noche de los gatos" hablamos sobre este problema y la organización de un foro científico donde se estudiarán desde diversos ángulos el problema migratorio. Dicho evento tendrá lugar en la ciudad de El Aaiún, a principios de julio de 2019.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Educación en el Magreb




Los países del norte de África (Magreb) han conseguido avances importantes en la tarea de lograr que los niños asistan a clase, y la cantidad de niños escolarizados ha aumentado en todo el mundo. Sin embargo, tal como se pone de relieve en el Informe sobre el desarrollo mundial 2018, (i) el aprendizaje no está garantizado. Para alrededor de la mitad de los alumnos, escolarización no es lo mismo que aprendizaje.Millones de niños no saben leer ni escribir a pesar de haber ido a la escuela. En Mauritania y Mali, por ejemplo, casi el 90 % de los alumnos no cuentan con las habilidades mínimas para la lectura y las matemáticas.
Sobre este problema hablo en "La noche de los gatos"...


Normalidad psíquica


Decía el otro día que están de moda los trastornos de personalidad. Con frecuencia creciente se habla de ellos sin tener en cuenta suficientes elementos de análisis. La sociedad actual tiene una tendencia alarmante a la medicalización, así ante lo que podemos interpretar como un síntoma preocupante, acudimos enseguida al especialista. En consultas de la Seguridad Social saturadas, es imposible realizar una exploración adecuada del paciente. Hay que tener en cuenta que los parámetros que se manejan en psiquiatría y psicología, como ansiedad, depresión, personalidad, inteligencia, etc., no son tan fáciles de evaluar como otros parámetros médicos tales como los niveles de glucosa, hemoglobina y hormonas tiroideas.
Vivimos en una sociedad preocupada por la imagen. Todo se cataloga y cualquier comportamiento es clasificado. En buena parte la Organización Mundial de la Salud contribuyó a esta situación, al ofrecer la Clasificación Internacional de Enfermedades, junto a la elaboración del DSM ((Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) elaborado por la Asociación Americana de Psiquiatría,  ambos listas de enfermedades donde se ofrecen descripciones, síntomas y otros criterios para diagnosticar enfermedades mentales.
Debemos tener en cuenta que todos experimentamos el sufrimiento físico y emocional en menor o mayor medida, que pasamos por acciones de duelo y también de alegría, que podemos manifestar acciones amorosas y bondadosas; pero también conductas extrañas e incomprensibles, perversas y violentas. Todo ello no constituye por sí mismo una enfermedad mental. La vida humana es más amplia, rica y compleja de lo que pueden abarcar la psiquiatría y la psicología. Así, “normalidad psíquica” no equivale a perfección y felicidad como parece creer parte de la sociedad actual.
En nuestro tiempo se busca esa felicidad y el amor que cubre con su pátina compasiva cualquier hecho; pero sabemos que en la práctica es imposible. Siempre hay situaciones de desamor, de tristeza, de cerrazón y odio, lo que no implica necesariamente infelicidad sino vivir la vida con toda su intensidad.
La “normalidad psíquica” no puede catalogarse, ni tan siquiera explicarse convincentemente, pues cada cultura, cada pueblo, cada grupo social pueden tener una valoración diferente de lo que se considera normal. De ahí que el diagnóstico de determinadas enfermedades mentales sea difícil y una labor que puede llevar meses, puesto que hay que conocer los elementos biográficos y el entorno socio cultural del paciente.

Agua en el Sahara

Cauce del río Saqiyat al-Hamra, a su paso por la ciudad de El Aaiún.

Estaba el otro día en plácida tertulia con un par de conocidos, cuando uno de ellos, famoso por su sabiduría y conocimiento de prácticamente todos los fenómenos de la naturaleza, soltó la siguiente memez: "En el desierto del Sahara no hay agua". Como soy dado al diálogo y al razonamiento, en vez de enviarlo a hacer puñetas, a ser posible en el desierto, le pregunté que dónde había leído semejante sandez. Me espetó un "en el National Geographic", reforzando así su criterio de cuestionable autoridad. Bueno, no voy a explicar aquí todo el argumental que ofrecí a los dos pollos sobre tamaña ignorancia; pero sí puse en duda que esa revista publique una falsedad de tal calibre.
En efecto, entre la gente no entendida o mal informada,  al Sahara le atribuyen extrema sequedad y prácticamente sin vida. De ahí frases coloquiales tipo "eres más seco que un desierto", o "esto está más vacío que el desierto",o "la oración del desierto", dando por hecho que en ese sitio hay soledad, paz, tranquilidad, soledad, etc.
La realidad es que es todo lo contrario. La precipitación media en el Sahara es pequeña, cierto, en torno a los 592 mm/año; pero hay que tener en cuenta su diversidad ecológica y su extensión, la friolera de más de nueve millones de kilómetros cuadrados, que se dice pronto, casi veinte veces el tamaño de España, presentando ocho ecorregiones bien definidas con características propias y regímenes de lluvias muy diferenciados.
En su franja occidental, bañada por las aguas del Atlántico, el nivel de humedad es considerable y las lluvias son fuertes durante esa estación, generalmente entre agosto y diciembre, alimentando ríos de aguas estacionales o el cauce del río Saqiyat al-Hamra, entre otros.
Por otra parte, existen enormes bolsas de aguas subterránea salada y dulce, según su profundidad y ubicación.
Qué decir de su fauna, con más de 250 especies de vertebrados, y su flora, cuyo catálogo superar las 500 especies, muchas de ellas medicinales. Por no hablar de regiones donde proliferan las acacias y otras especies arbóreas, así como las herbáceas, formando verdaderas praderas tipo sabana, como es el caso de la penillanura del Tiris...
El desierto no es solo arena y dunas. Hay montañas, oasis, formaciones geológicas espectaculares, una rica vida que se hace presente en cada rincón.
En fin, el supuesto erudito en naturaleza y medio ambiente siguió con su perorata afirmando que eso eran ´islotes` en el inmenso desierto, y un largo etcétera de medias verdades. Acordamos mantener otra conversación llevando pruebas de nuestros argumentos. Quedamos en el mismo sitio, a la misma hora, al día siguiente. Yo había preparado unas doscientas fotografías para darle testimonio de la biodiversidad del Sahara; pero él no se presentó. Su amigo me dijo que estaba con algo de fiebre... no me extraña, sería cosa del calor sahariano...



martes, 21 de mayo de 2019

La normalización como discurso de la crisis ecológica


La llamada “crisis ecológica”, -cuyas raíces se hunden en la crisis del petróleo de 1973-  pero que puede rastrearse su inicio hasta la revolución industrial del siglo XVIII, tiene su expresión más reciente en el “Cambio Climático”, formando parte en este mundo postmoderno o “era de la posverdad”, de la normalización –concepto creado por Michel Foucault- de todos los eventos que suceden, por alarmantes y preocupantes que puedan resultar. Se mira para otro lado, pues lo normal es no asustarse. Sabemos que nuestra huella ecológica acarreará una catástrofe medioambiental. Ya está pasando, aunque no se crea que sea tan grave como la pintamos los que estudiamos estos hechos.
Se ha generalizado la “disonancia-cognitiva”, esto es, pensamos una cosa y decimos-hacemos otra muy diferente. Como es obvio, este proceso psicológico tiene su máximo exponente en la actividad política. Las propuestas políticas se alimentan de lo común, no de lo excepcional, de ahí que las nuevas ideas no sean más que refritos de ideas y propuestas formuladas hace muchos años. En ese contexto, todo es posible y nada llama la atención. Desde esta perspectiva, la normalización de la catástrofe ecológica es patente. Los partidos políticos clásicos, esto es, los que se alimentan de la simple distinción entre izquierda y derecha, nos venden humo producido por esa normalización de eventos. Con esta construcción categorial articulada sobre el hecho de lo que consideramos normal, lo alarmante se olvida o banaliza. El sistema social desarrollado por el capitalismo ha conseguido anestesiarnos en gran parte. Vivimos en un mundo en el que nada duele: los dramas son productos de televisión para los telediarios y otros programas que, al acabar, desaparecen.
Por esta razón, se necesitan propuestas políticas que señalen sin ambigüedad los elementos verdaderamente significativos de esta normalización, aquellos hechos que, siendo fundamentales, la mayoría de la población no les da una importancia vital, incluso aunque atisben la posibilidad cercana del colapso, sea socio cultural, ecológico, científico o filosófico, o tal vez una quiebra absoluta del sistema, tal como lo conocemos.
La normalización de las ideas y los valores es peligrosa. Frena el crecimiento de las ideas y destruye la riqueza de la diversidad. Los problemas ecológicos son el exponente más claro de esto que estoy señalando.

Foro internacional de El Aaiún sobre migraciones

El Aaiún

Mi amigo Bachir Edkhil me ha invitado a participar en un foro internacional cuyo tema central serán las migraciones, sus causas y efectos,  que tendrá lugar en la ciudad de El Aaiún a principios de julio próximo, antigua urbe del Sahara Occidental y hoy moderna metrópoli y centro administrativo y de negocios de todo el sur de Marruecos.
A la espera del programa definitivo, sí puedo decir que mi ponencia versará sobre "Migraciones y salud global. Retos y oportunidades". La relación entre las migraciones y la salud pública, un tema preocupante de la máxima actualidad.

No lamerse las heridas te hace más fuerte


He sobrevivido,
de eso se trata...
No es fácil en un mundo hollado
por mentiras y fantasmas.
Sobreviví porque creo en el misterio profundo
que todo lo embarga.
Encajé las patadas con sonrisas
que casi me destruyen.
Tejí mi telaraña de hilos de plata,
donde quedaron atrapadas envidias,
pensamientos destructivos y traiciones.
Atisbé Tu inmensidad mientras cantaban
los pájaros y el cosmos alumbraba nueva vida.
Leía el pasado en las hojas de los árboles otoñales.
Volaba con la imaginación por constelaciones hechizadas.
A pesar de extravíos,
episodios oscuros y amenazas,
he sobrevivido,
de eso se trata. 

(De mi libro "Reflejos carbónicos")

África en movimiento


Acaba de publicarse el primer número de una nueva revista sobre África."África (s) en Movimiento" es una revista científica sobre movilidad y globalización. Su objetivo es poner de relieve la evolución social, cultural y económica de África a través del prisma de la movilidad humana, el conocimiento, los bienes y la tecnología.

La revista pretende pensar en África en el mundo y en el mundo desde África, contribuyendo así a reducir la brecha de conocimiento entre África y el resto del mundo. Con vocación multidisciplinar, ofrece a sociólogos, políticos, antropólogos, economistas, tecnólogos, científicos y especialistas de todas las partes una plataforma de intercambio de conocimientos y experiencias para debatir las cuestiones africanas y compartir sus análisis de los movimientos y cambios que tienen lugar en el continente africano y, en particular, sus lecturas prospectivas sobre el futuro y las demandas de las generaciones futuras.

Este primer número de la revista analiza Marruecos desde la perspectiva de sus confluencias, sus encuentros multiculturales, su apertura económica a la movilidad, su diplomacia puesta a prueba por las nuevas agendas de seguridad que pretenden abrirse a África y la necesidad de restablecer la paz en algunas regiones.

lunes, 20 de mayo de 2019

¿La moda como enfermedad mental o la enfermedad mental como moda?


En este audio del podcast "La noche de los gatos" hablo sobre los estilos de vida, las modas impuestas, lo efímero de numerosas conductas diseñadas para potenciar el consumo,...

Sanmao, la leyenda del Sahara



Reconozco que no soy dado a realizar críticas, ya sean sobre novela, ensayo o poesía. Simplemente, lo que no me gusta no lo comento, en la línea que sigue el prestigioso crítico literario Harold Bloom. En esta ocasión hago una excepción, pues de alguna forma me afecta el contenido de una obra cuya lectura acabé hace poco tiempo. Me refiero a “Diarios del Sahara”, de la escritora china Sanmao, mujer de fuerte personalidad y cuya obra, importante, apenas es conocida en el mundo hispano.
El libro en cuestión está ambientado en el desierto del Sahara, más en concreto en la antigua colonia del Sahara español, y en los dos años previos a la retirada española de esas tierras en 1976. Estamos, por tanto, ante un período de tensiones y confusión generalizada entre la población local.
Tengo que decir que me costó terminar su lectura. Existe en su trama, lineal y nada meticulosa en detalles, dos momentos de escritura, un texto escrito en tiempos diferentes. Uno fijado durante la estancia de la autora en El Aaiún, y otro posterior, en España, donde elabora la obra. El primero es el más importante desde una perspectiva descriptiva de hechos históricos y, por decirlo así, auténtico. En efecto, Sanmao desgrana algunas situaciones y anécdotas que pudo muy bien vivir en primera persona. Aparecen personajes, vecinos beduinos saharianos y gente con los que trataba en su rutina.
Refleja ahí la atmósfera de la ciudad, deja traslucir su aversión a los beduinos, cuyas costumbres ni entiende ni le gustan, y otros detalles menores. Para mí es la parte más aburrida, pues se queda en un contar lo que vive sin apenas elaboración literaria, simple descripción, pobre literariamente. El segundo recoge historias inventadas, o así lo interpreto yo; pero muy bien construidas, con recursos estilísticos de notable belleza. Aquí es donde se ve el alto nivel literario de Sanmao como escritora.
Hay que añadir que todo lo que tiene que ver con el antiguo Sahara español es motivo de controversia. “Diarios del Sahara” y su autora no se libran. De ahí que hable de “narrativa posterior” a su escritura y edición. Con esta expresión me refiero a cómo se presentan los hechos recogidos por Sanmao en el ámbito de descripción de sucesos que pudieron acontecer en dicho territorio. Cualquier persona que conozca las tierras descritas y que haya residido en ellas una larga estadía se dará cuenta de tal exageración. “Diarios del Sahara” es una novela y desde esa perspectiva debe ser juzgada; pero el discurso occidental construido en torno a la misma es poco menos que presentarlo como un relato auténtico apegado a los hechos históricos. Ya he dicho que hay dos tiempos de escritura. No sé si Sanmao elaboró el texto completo que se nos presenta en la edición española, aunque conociendo la historia del Sahara, a sus gentes y sus ciudades, por residir en ellas, tengo mis dudas. Ella no podía saber algunos detalles que menciona.

domingo, 19 de mayo de 2019

Bachir Edkhil, humanista del Sahara


En la noche de los gatos glosaré de vez en cuando la biografía y las obras de algunos intelectuales, científicos, artistas, poetas… de nuestro tiempo y que he tenido la inmensa fortuna de conocer en persona.
En el año 2016 edité al politólogo saharaui Bachir Edkhil su primer libro, con más de 15.000 descargas en su versión gratuita. En el se recogió buena parte de la experiencia de su autor señalando aspectos importantes a tener en cuenta para el desarrollo y promoción sociales de la llamada cultura de “Trab el-Bidán”, representada por beduinos que fueron denominados saharianos o saharauis desde la colonización española del Sahara Occidental.



Abusos sexuales del clero


No suelo comentar aspectos negativos de la institución eclesiástica, que los hay, y muchos; pero no me conciernen, a pesar de que tanto mi familia como yo hemos sufrido sus consecuencias. No creo en esa "pompa eclesial", ni en cargos ni prebendas, ni en la Curia ni sus cardenales y demás trepa noches que viven muy bien del negocio religioso. No creo en sus rituales, ni en su "derecho canónico", ni en sus normas  -la mayoría pensadas y fijadas por hombres, rara vez mujeres. No creo en la infalibilidad de los papas ni en la mayoría de sus mensajes. No creo en el Vaticano y deploro su red de intereses económicos y políticos, su corrección política, su diplomacia calculada para beneficio propio, sus inversiones bursátiles y fondos de inversión pretendidamente éticos para seguir acumulando dinero y riquezas, sus secretos eclesiales y enredos políticos.
. ¿Por qué soy tan descreído? Por una sencilla razón: todo eso no tiene nada que ver con el mensaje de Jesús, ese judío de hace 2.000 años que llevó agua fresca a la sociedad de su época, a las gentes desheradadas, pobres e ignoradas por los poderosos,  y que tantos ríos de tinta y de sangre han corrido en estos dos mil últimos años por tergiversar y malintepretar su mensaje. La Iglesia que predicó Jesús, el "Reino de Dios", poco tiene que ver con esta iglesia institucional, burocrática, poderosa, enrocada en servidumbres hacia los poderes del mundo que son, en palabras evangélicas, ´demoníacos`.
Sobre todo esto hablo en el último episodio de "La noche de los gatos"...

Escucha"Abusos sexuales del Clero" en Spreaker.

sábado, 18 de mayo de 2019

Colección Tiris Libros


Este es un año de novedades en mi vida. La más importante ha consistido en ganar espacio al minimalismo y el alejamiento del "ruido mediático", es decir, menos redes sociales, menos seguimiento de la actualidad informativa, más tiempo para la meditación, la oración, el paseo, y así...
Otra novedad ha sido la puesta en marcha del sello editorial "Ars Templis", dedicado fundamentalmente al ensayo y la poesía. Con ello centro este tiempo que me quede hasta la jubilación o hasta que Dios disponga de mi vida como desee, en una actividad que siempre ejercí en plan aficionado y ahora quiero hacerlo de manera más profesional; pero sin agobios, esto es, la edición de libros, y también la escritura. Puesto que tengo "alma científica", no puedo ignorar algunos temas de investigación que irán vinculados a la elaboración de ensayos, alguna charla y alguna conferencia. A estas alturas de mi vida puedo permitirme el lujo de elegir hacer lo que me gusta, sin más explicaciones.
Una de las cosas con la que disfruto es grabando audios para el programa "La noche de los gatos". Bueno, ahí comento sobre bastantes temas, de una forma espontánea.
De estas iniciativas ya he hablado en el blog. Ahora presento la que será una colección de libros centrado en el Magreb, espacio geográfico de mi máximo interés. Ya editaba la revista ´Sabbura`, que espero potenciar; pero creo que es importante divulgar la realidad magrebí en lengua española, así que este año verán la luz algunos libros escritos por autores que saben mucho de esas tierras.
La colección se llama "Tiris Libros" y arrancará con un par de títulos de los que ya hablaré.

Deuda pública



Un buen amigo mío me comentaba hace unos días lo bien que le estaba yendo a España en asuntos económicos. Claro, mi perplejidad fue en aumento a medida que desgranaba las supuestas bondades económica españolas. Después le di un argumento de peso para desmontar su discurso: con una deuda pública desbocada es imposible el crecimiento económico real.
Por ejemplo, si debes 1.000 euros e ingresas cada mes 300, tendrían que pasar tres meses y pico para cubrir esa deuda. Es decir, destinar íntegramente el dinero que ganas a pagar los 1.000 euros. Lo cual es imposible puesto que si lo haces, no puedes comer, ni vestir, ni pagar las facturas de agua, luz, teléfono, etc. Entonces tienes que pedir un crédito a más de tres meses y pagar la deuda poco a poco, con lo cual acabarás pagando también intereses, comisiones, y gastos del crédito.
Esto lo trasladamos a la macroeconomía  y es algo parecido. Si tuviéramos que pagar en España toda la deuda pública, creo que cada ciudadano, incluidos los recién nacidos, deberíamos abonar más de 30.000 euros. Imposible hacerlo. La deuda se acumula, crece de forma espectacular y esto conlleva la dificultad de conseguir una economía nacional fuerte.
(Ver contador en tiempo real de la deuda española: http://deuda-publica-espana.com/ 

Chascarrillos y maledicencia



El otro día un compañero de estudios al que no veía desde hacía bastantes años me preguntó por mi trabajo. Quería saber a qué me dedicaba, de qué vivía, en qué andaba metido… como si no lo supiera por amigos comunes… Esta conducta curiosa suele ser habitual en mucha gente. Cuando no pueden clasificarte en tal o cual apéndice profesional, surge la inquietud, pica el interés por saber más de esa persona… digamos rara.
Entonces se me presentaron dos opciones para responder. Bueno, incluso una tercera que por respeto a mis lectores me la guardo.
La primera opción era narrar mis años de trabajo, estudios complementarios, etc. La segunda opción consistió  en responder con un lacónico “me dedico a escribir y editar libros”, sin más explicaciones. Entonces mi interlocutor abre aún más los ojos y con cara de bobo ilustrado me dice que eso será como afición, que él “sabe” que me dedico a “otras cosas”, y le pone comillas al otras cosas.
-¿Otras cosas? –pregunto, ¿qué cosas?
Entonces inicia una recitación con datos de mi biografía… y para que no se esfuerce más le digo que sí, que es verdad todo eso; pero, y aquí gesticulo ostensiblemente, AHORA, edito libros y escribo.
He pasado muchas páginas de mi vida. Sin más. ¿Tan difícil es entenderlo?
Pues sí, para ciertas personas los hechos tienes que encajar como las piezas de un mecano y si no lo hacen, si según ellos faltan algunas piezas, surge la inquietud, la sospecha, la desconfianza.
En fin, mi paisano no se dio por vencido y me preguntó por qué había ido al Sahara, por que tenía familia allí, por qué, por qué, por qué… CURIOSIDAD INSANA.
Al final de los porqués le solté una reflexión tipo zen: ¡vive el presente, sé feliz ahora, no preguntes, relájate… ommmmmmmmmmmmmmmmm.
Se fue contrariado, enfadado, no había satisfecho su curiosidad…. y yo me quedé tan contento escuchando el trino de un pajarillo juguetón en unos arbustos cercanos.
Resulta interesante constatar cómo la gente vive instalada en el cotilleo, el chismorreo, el bla bla bla…

viernes, 10 de mayo de 2019

Cruzar la puerta


Cruzar o no cruzar la puerta... esta es la cuestión.
Dejar el miedo atrás y continuar el camino, o pararse ante la primera dificultad y dar marcha atrás.

Fin de semana en la sierra de Gredos


Algunos amigos me han invitado a pasar el fin de semana en la sierra de Gredos, un espacio natural que amo profundamente por mi vínculo emocional con él y por constituir el sitio por excelencia donde me gusta perderme en soledad, aunque cada vez es más difícil esto de la soledad...
Leemos en el sitio web dedicado al turismo de la Junta de Castilla y León que “el parque regional de la sierra de Gredos está situado al sur de la provincia de Ávila, en España, donde encontramos una espectacular creación natural de lagunas, gargantas, circos, riscos, galayos y depósitos morrénicos, escenario en el que habita la cabra hispánica. En la Cordillera Central, separando los ríos Duero y Tajo, como un muro granítico, se levanta la Sierra de Gredos, un espacio tallado por la erosión glacial en la que destacan el Circo y la Laguna Grande de Gredos, presididos por el esbelto pico Almanzor, con 2.592 metros, la máxima altura de todo el Sistema Central.
Si el relieve convierte Gredos en una bella y espectacular montaña, desde el punto de vista biológico su hábitat nos ofrece uno de los espacios más interesantes de toda Europa occidental.Debido a su situación geográfica, a los fuertes desniveles y a la distinta orientación de sus laderas, la Sierra de Gredos puede considerarse como un auténtico paraíso para la flora. Las diversas especies vegetales aparecen distribuidas en pisos superpuestos que alcanzan su culminación en el piso alpino, el más interesante de todos ya que en el mismo se ha localizado un gran número de endemismos botánicos.”

Garzas en el parque


Estaba haciendo mi paseo rutinario por el "Campo Grande" de Valladolid y me cruzo con una garza real pescando en el estanque.
Ver garzas reales en parques públicos ya no resulta tan raro. Al destruir sus hábitats naturales se refugian donde pueden...


Línea editorial de ARS TEMPLIS


En postales anteriores he ido desgranando qué entiendo por editar en plena era digital y cómo estoy enfocando "Ars Templis", mi nuevo sello editorial.
Me faltaba comentar la línea editorial, qué temática quiero ofrecer.
En primer lugar, con "Ars Templis" quiero editar obras de autores adultos, con cierto recorrido vital. No me importa si el autor o autora ha publicado antes o no. Lo que deseo es ofrecer material escrito con cierta perspectiva del tiempo y de la experiencia del vivir, algo imposible de pedir en gente joven. Además existen editoriales deseosas de editar a jóvenes poetas, jóvenes profesionales, y así...
Me parece estupendo y no tengo nada que objetar; pero yo no voy por ese camino.
En segundo lugar, con "Ars Templis" pretendo crear un espacio de edición independiente, con libertad para editar aquello que me guste, sin otro criterio que intentar hacerlo bien.  Tengo que divertirme para ser creativo y ofrecer lo mejor de mí mismo. Por supuesto, siempre acudo al consejo de expertos en determinados temas y busco el asesoramiento de quienes tienen más experiencia que yo.
En tercer lugar, el interés geográfico lo pongo en España, Latinoamérica y países del Magreb y Oriente Medio,  editando a autores de dichas regiones y siempre en español.
En cuarto lugar, edito libros en papel. No tengo nada en contra de la edición digital; pero no me interesa por los motivos que ya expliqué aquí.
Con estas bases, las áreas que deseo abarcar son el ensayo y la poesía.

jueves, 9 de mayo de 2019

Preguntas políticas... muy a mi pesar


He manifestado en numerosas ocasiones que no me interesa la política gran cosa, no tengo esperanza en dar con políticos honrados que piensen primero en lo público y luego en su partido y persona. Las últimas elecciones generales celebradas en España son prueba de lo que digo.
Tampoco me declaro ´apolítico`, desinteresado totalmente de la administración y gestión de mi país, de Europa y del resto del mundo. La actividad política es imprescindible y los políticos son necesarios, por eso necesitamos políticos brillantes, inteligentes y con capacidad resolutiva, sin medias tintas, sin medias verdades, sin mentiras, políticos capaces de generar bienestar social, confianza, tranquilidad, defensa de nuestros intereses, libertad, paz,... me parece que estoy pidiendo mucho.
Tampoco creo en las ideologías, pues al fin y al cabo todas acaban en el basurero de la historia. Pero sí creo en las personas, hombres y mujeres, y creo en la fuerza de voluntad, en el sacrificio, en las ideas claras, en la honradez.
Yo voto ideas que coincidan con las mías, y si no coinciden, voto a aquellos que me convencen de forma pragmática y casi científica, no alterando mis emociones mediante campañas de marketing y caras bonitas en los telediarios y periódicos.
Así las cosas, las elecciones europeas se celebrarán en menos de tres semanas. Si no se produce un milagro, seguirá siendo un encuentro perdido entre los ciudadanos españoles y la UE, al final de una campaña en la que los medios de comunicación y los candidatos habrán preferido centrarse en las controversias nacionales en lugar de en las grandes cuestiones políticas de la integración europea. ¿Cómo podemos construir una Europa política y democrática sin debatirla primero?¿Qué propuestas realistas ofrecen los distintos partidos políticos españoles? ¿Cómo van a defender nuestros intereses?
Seguro que me llegan respuestas enlatadas, programas estupendos bien cocinados para la ocasión y poco más. Me gustaría equivocarme, por supuesto...

´Sabbura`, revista sobre el Magreb



Estamos preparando el próximo número de ´Sabbura`, una revista en formato digital y gratuita que recoge contenidos sobre el Magreb, en idioma español. Como editor de la publicación me resulta curioso comprobar lo difícil que es conseguir material  con un mínimo de calidad. En un principio mi idea era editarla mensualmente, pues tanto la historia magrebí como la actualidad socio política de esa amplia región del mundo tan cercana a los europeos merecen atención. Pues bien, no es tan fácil reunir un puñado de buenos artículos cada mes, así que, de no cambiar la situación, haremos dos o tres números al año.
Me gustaría que ´Sabbura` (pizarra) tuviera soporte en papel; pero los costes de impresión son muy elevados y lo que pretendemos en este caso es divulgar y llegar al mayor número de personas interesadas en estos temas.
Los dos números que hemos publicado pueden leerse aquí.