martes, 30 de abril de 2019

Ecosistema personal de interacción social en Internet


Comentaba en la postal de ayer los problemas derivados de la presencia en las redes sociales y de cómo nuestra actividad en dichas plataformas pueden alterar -y alteran de hecho- nuestra vida. Se está escribiendo mucho sobre este fenómeno. Así que no estoy descubriendo nada nuevo aunque la cosa no es tan fácil de explicar. Existen muchos matices y perspectivas, y entramos en terreno resbaladizo. Una vez quedas atrapado en la red resulta complicado salir. Se establece cierta adicción, un impulso de estar comprobando qué se dice por esos mundos enredados, y así millones de personas sucumben al ritual de comprobar cada día, a veces cada minuto, su Facebook, su Instagram, su Twitter,... como si de esa manera van a estar informados con detalle de todo lo que sucede, especialmente de los temas y/o personas que le interesan.
En el ámbito laboral el asunto es aún más grave. Se nos está vendiendo la idea de que estar en tales redes proporcionan recursos en forma de contacto, una información que puede segmentarse, más interacción social, ofertas de empleo, etc. Esto tal vez sea posible en Linkedln y otras redes similares; pero creo yo que dichas posibilidades están infladas sobremanera y desde luego no es así en la mayoría de los casos.
Por otro lado existe el problema de las noticias falsas que va más allá de la propia noticia, pues la naturaleza humana se sustenta muchas veces sobre la exageración, el presumir de tal o cual habilidad, el presentarse como el mejor, y así. Este narcisismo internauta se está incrementando en los últimos años. 
Por tanto, tomé la decisión de solo dejar una red social, la ya citada profesional, para mantener contactos con personas y compañeros que, de otra forma, me sería muy difícil de hacerlo en este momento; pero como mi intención es centrarme exclusivamente en la escritura y abandonar otras áreas profesionales, creo que en un par de años clausuraré también mi presencia en esta red.
Con independencia de las redes, se plantea en un profesional la presencia en Internet. La verdad es que salvo personas que se dedican al periodismo, marketing digital, gestión de plataformas y tecnologías de Internet, la presencia puede limitarse a lo mínimo necesario. De esta manera se gana en calidad de vida y posibilidades de hacer otras cosas, o simplemente de no hacer nada. A veces el aburrimiento constituye el mejor motor para desarrollar la creatividad. En este sentido están surgiendo iniciativas muy interesantes. No se trata tanto de desconectar del mundo sino de optimizar nuestro tiempo y dedicarlo a cosas más productivas que estar cada dos por tres navegando por Internet.
La calidad de vida se gana no emulando a los demás.
Así, la verdadera riqueza viene por la ausencia de necesidades, no por su acumulación. Esto se lleva diciendo más de dos mil años. Los textos fundacionales de las grandes religiones nos lo advierten; pero se olvida con frecuencia.
Se puede argumentar que es imposible hoy por hoy en contextos profesionales ignorar la realidad de las redes, foros, etc. Yo no digo que se deban olvidar, sino que hay que optimizar nuestro tiempo y recursos. En definitiva es un bien valioso y con cada respiración se escapa. 
En lo personal, mi decisión de abandonar determinados espacios implica ser más consciente de lo que hago, estableciendo prioridades y creando un ecosistema personal en Internet que me permite fijar la atención en lo importante e ignorar lo demás.
La estructura es muy simple:
Mi base es el blog, puesto que buena parte de mi trabajo consiste en escribir y divulgar determinadas investigaciones, por lo que resulta un ámbito que me permite compartir artículos y reflexiones, que no exige de actualizaciones constantes y que sirve también como carta de presentación. La persona que accede al blog y lee los contenidos se hace una idea cabal de cómo pienso y qué hago. 
Como complemento al blog mantengo un canal de audio en la plataforma Spreaker. Siempre me ha gustado la comunicación oral, y en él voy añadiendo comentarios por lo general de unos pocos minutos sobre temas que me interesan. 
De forma complementaria mantengo la presencia en Linkedln, como ya he dicho antes. En esta red comparto las postales del blog -no todas- y establezco relaciones profesionales. No me ocupa más de 15 minutos a la semana, pues esos contactos, si son de ámbito profesional, tienen su recorrido posterior por teléfono o correo electrónico.
Esta es toda mi presencia en Internet. Uso wasap pero sin participar en grupos, solo como herramienta de comunicación con mis amigos y seres queridos. En total no empleo más de dos horas semanales en todo ello, la mayor parte de ese tiempo dedicado al blog.
La segunda fase vendrá determinada por la desconexión de las grandes plataformas tecnológicas, incluyendo libros y otras publicaciones; es decir, volveré a la edición en imprentas y distribuidoras locales, favoreciendo así a la economía próxima, cercana a mí y no a las grandes multinacionales,  y la tercera consistirá en eliminar de mi vida tecnologías innecesarias como los sofisticados teléfonos con decenas de aplicaciones y otros usos que no son necesarios. 

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