miércoles, 27 de marzo de 2019

Ars Templis


Este año 2019 está siendo especialmente intenso para mí. Apenas ha transcurrido el primer trimestre y algunos eventos familiares  han dado al traste con las intenciones y programa que había previsto. Ya se sabe que los programas difícilmente se cumplen, y si no, que se lo digan a los políticos.
En mi caso, estoy hasta cierto punto acostumbrado a vivir el momento, y no espero nada en particular. Asumo cada situación con paciencia y tranquilidad. En enero pasado empecé un nuevo proyecto, en formato audio o ´podcast`. Se trata de un programa divulgativo que he titulado "La noche de los gatos". Ahí hablo de temas que me ocupan y preocupan, a saber: desarrollo social, ecología y salud global. Es un formato que me resultaba extraño aunque creo que le estoy cogiendo el gusto. Bueno, hasta ahora está teniendo un buen número de descargas, sin apenas promoción. Con eso me vale. por pura curiosidad un proyecto en formato ´podcast`, algo así como un blog en audio, algo muy interesante y que es posible que tenga más futuro que los blogs escritos. La experiencia ha sido buena. Después de veinticinco grabaciones he decidido tomarme un descanso y pensar en un contenido más íntimo. Hablaré de ello
También estamos ultimando algunas iniciativas en el ámbito de la cooperación al desarrollo, si bien yo soy más de la línea que se denomina ahora "anticooperación", asunto del que he hablado y seguiré haciéndolo. En definitiva, la cooperación implica -tal como está planteada- más dominio y control sobre países y regiones. No me gusta entrometerme en asuntos ajenos de otros países. Colaboro en lo que puedo y con eso me basta. Tampoco me gustan los protagonismos y vanidades que son característicos en ese mundillo de la "ayuda al desarrollo", con ongs muy poco ongs, y cooperantes que se miran más el ombligo que otra cosa. No me interesa hacerme un nombre, ni un C.V. para conseguir trabajo, y siempre me he ofrecido de forma altruista. Sigo siendo un idealista y utópico, y trabajo por un mundo justo, donde todos podamos vivir en paz, gozando de bienestar, igualdad en el trato y respeto de los derechos humanos, algo que aún está lejos de conseguirse. Bueno, pues esto de la cooperación, a pesar de los pesares, me interesa. El problema son los fondos y que la situación de precariedad general implica afrontar dificultades muy serias para conseguir hacer proyectos realmente interesantes. Me gustaría hacerlo, por supuesto, pero lo veo difícil, a pesar de lo cual, seguimos en ello.
Por último, sigo empeñado en poner en circulación nuevos libros y otras iniciativas culturales, algunas en el campo del diálogo interreligioso y más en concreto el diálogo cristiano musulmán.
En fin, son ideas, proyectos, esperanzas... quizá nada se concrete; pero ahí está la aventura.

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