jueves, 7 de febrero de 2019

Deuda externa de los países africanos


Si no se interviene pronto, el peso de la deuda podría volverse asfixiante para los ciudadanos de a pie.  A escala mundial, la deuda pública es superior a los 170 billones de dólares. Esto significa que cada habitante del planeta debemos un mínimo de 22.000 euros, y la cifra sigue subiendo.
La deuda pública no es ética, fortalece las diferencias entre países ricos y países pobres, asfixia las economías nacionales, incrementa la riqueza de los especuladores y el poder de las grandes corporaciones financieras, agrava la situación de penuria de cientos de millones de seres humanos, contribuye a la corrupción y genera violencia.
Es posible solucionar este problema y existen distintas soluciones creativas, basadas, por supuesto, en condonar la deuda y en fomentar una economía solidaria y no especulativa; pero me temo que los intereses internacionales, vía fondo monetario internacional, banco mundial, bancos regionales de desarrollo, banca privada y entidades financieras, no están por la labor.
Mientras la deuda pública siga creciendo, y más en el continente africano, no se resolverá el problema de las graves desigualdades sociales existentes, ni de la desnutrición crónica, ni de los episodios de hambruna que periódicamente azotan al continente. La deuda pública es el sistema más despreciable y vil jamás creado para controlar países, gobiernos y personas, amparando la injusticia social y la destrucción de culturas y pueblos.
Sobre este tema hablamos en el podcast de "La noche de los gatos"...

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